- Necesitas saberlo: Si tu producto o servicio es una mierda, entonces tienes que saberlo. Es mejor enterarte directo de tus consumidores, para que así puedas arreglar el problema a nunca enterarte el motivo por el cual tus ventas están en el suelo.
- Construye credibilidad: Las reseñas negativas le dan más autenticidad a tu reputación. Los consumidores son inteligentes y saben que si tienes mil consumidores habrá uno que otro quejándose. Las reseñas de hoteles son un buen ejemplo, siempre alguien tuvo una mala experiencia, sábanas sucias, o personal poco amable, aún así seguimos usando esos hoteles si la calificación general es buena.
- Arregla el problema: Investigaciones sugieren que un cliente le dirá a 10 personas sobre sus experiencias negativas, pero si le arreglas el problema y queda contento, le dirán a 20 lo felices que son. ¡Busca reseñas negativas, y arregla los fallos! (si el cliente es un blogger aumenta unos cuatro o cinco ceros a esos dos números).
- Demuestra que te importa: Clientes potenciales miran y analizan cómo manejaste la situación. Si te encuentras con reseñas negativas y/o críticas, rectificar la situación públicamente demuestra a futuros consumidores de tu producto que te importa lo que dicen de ti y tus clientes.
- Aprende de los errores de tu competencia: No leas solamente tus reseñas negativas, busca las de tu competencia, si aprendes dónde están fallando puedes mejorar tus ofertas y así asegurarte que no cometas los mismos errores. Aún mejor, ¿qué tal si te acercas a un cliente poco satisfecho de uno de tus competidores y le solucionas sus quejas? — ¡tendrás un consumidor leal de por vida!
Archivado bajo: curiosidades, internet
